La buena gobernanza en la Administración Local, se caracteriza por la eficacia y la eficiencia en el quehacer diario de la administración. Esto conlleva la actualización constante y permanente del personal público y político, con el fin de acercarse cada vez más a la ciudadanía. El trabajo a desarrollar en esta línea, sería la formación del capital humano inherente a la administración pública, preparándole así ante los nuevos retos.